Quiere un aumento de sueldo cueste lo que cueste, aunque para ello tenga que follarse al jefe en la oficina. Está casada y su marido no sabe que es una golfa, que le pone los cuernos a la mínima de cambio.

Ahora quiere cobrar un poco más, y la única forma de conseguirlo es chantajeando al jefe con buenas folladas. Lo suyo son las horas extra sexuales.












