La semana pasada Miguel llamó a la puerta de su vecina, una mujer madura que para nada había llamado antes la atención del joven. Su intención era la típica de pedirle sal, ella le dejó pasar y tras unos momentos de charla, le dijo que esperara sentado en el sofá, que iría a buscarle la sal a la cocina.

La sorpresa llegó cuando la mujer se presentó de nuevo en el salón, semi-desnuda con un tanga sugerente ante la perdida mirada de Miguel que no se podía creer lo que veían sus ojos. La madura estaba insinuante, jodidamente caliente y deseosa de follárselo. Miguel no pudo por menos de sacar su móvil y hacerle unas cuantas fotos para enseñarselas a sus colegas. El próximo día es posible que no salga entero de esa casa, la madura se lo quiere follar cueste lo que cueste.

































Joder, donde hay vecinas maduritas como esta, yo no tengo ninguna, alguna mujercita madura con cam interesada ciber mi msn es buscoviciosa@hotmail.es
guaaauuu!me gustaria tener una vecina asi
solo buscame y jugamos a hacerte cositas ricas mami