A esta parejita le pasa lo que a muchas cuando se pone a ver una película una tarde del fin de semana: que no han transcurrido ni 15 minutos y lo que menos miran es la pantalla.

Y es que el no tener casi tiempo durante el resto de la semana para poder follar como Dios manda es lo que tiene, que después, cualquier situación es buena para buscar el roce y pegar el polvo correspondiente.





















