Carles había quedado con un amigo y cuando llegó a su casa se encontró con su hermana, la dulce rubia Silvia que estaba sola y más caliente de lo habitual, la chica pensaba que estaba sola en casa y se masturbaba ante la atenta mirada de Carles.

El chico sin dudarlo se dirigió hacia ella y tentó a la suerte, si le salía bien la jugada lo iban a pasar en grande, Silvia estaba tan cachonda que no dudó en aporvecharse de la polla del amigo de su hermano.





















