No todas las chicas lo toleran de la misma manera. Para unas es algo tan normal, una cosa mas a la hora de ponerse a pegar un polvo, dilatan de lujo y llegan a tener orgasmos anales sin ningún tipo de problema.

Pero a otras les cuesta horrores y lo hacen mas por dar el capricho a su pareja que por satisfacción personal. En cuanto empiezan a sentirla dentro se quedan inmóviles, trantando de asimilar lo que sienten dentro para ir poco a poco cogiendo ritmo y empezar a no dolerle.

















