Cada uno coge las vacaciones cuando puede y se escapa los puentes que el trabajo le permite, como hace esta parejita, ultima escapada a la playa del año.

Días de asueto y ocio, de no hacer nada y perrear un poco en la cama y tomando el sol hacen que las hormonas campen a sus anchas y se de rienda suelta a las fantasías acumuladas durante el año. La del chico era ver a su chica con un bonito corsé medieval y por lo visto se ha hecho realidad…
















